¿Quién es el responsable de obtener el certificado?

Según el artículo 5.1 del Real Decreto, “el promotor o propietario del edificio o de parte del mismo, ya sea de nueva construcción o existente, será el responsable de encargar la realización de la certificación de eficiencia energética del edificio”. Así pues, la responsabilidad recae directamente sobre el propietario de la casa en cuestión. Cuando es una vivienda nueva, el dueño suele ser la empresa promotora, mientras que si es segunda mano, la titularidad puede recaer en un profesional, como una entidad bancaria, o en un particular que quiera vender o alquilar su vivienda.

 

¿Qué vigencia tiene? ¿Hay que renovarlo?

Tal y como se expone en el artículo 11 del Real Decreto “el certificado de eficiencia energética tendrá una validez máxima de diez años”. Respecto a su renovación, será el órgano autonómico competente en materia de certificación energética, una vez comience a operar, el que establezca el protocolo de actuación. Lo que sí es seguro es que la obligación de hacerlo recae, una vez más, en el propietario del inmueble. No obstante, si se realizan obras de calado que supongan una clara mejora en la eficiencia, se podría actualizar el certificado antes de su expiración. No se conocen tarifas respecto a la renovación o actualización de los certificados.

 

¿Dónde se registra el certificado?

Una vez obtenido el certificado, el propietario debe registrarlo, Siguiendo el Real Decreto, en el artículo 5.6 se establece que el documento debe presentarse “al órgano competente de la Comunidad Autónoma en materia de certificación energética de edificios, para el registro de estas certificaciones en su ámbito territorial”. Como entendemos que esta tramitación puede ser algo engorrosa para el cliente, nosotros nos encargaríamos de la tramitación sin coste alguno. (La tramitación la podrán realizar o bien el propietario o bien el técnico en representación de aquel)  

 

¿Qué infracciones y sanciones están previstas en la ley?

El Real Decreto admite en el artículo 18 que “el incumplimiento de los preceptos contenidos en este procedimiento básico, se considerará en todo caso como infracción en materia de certificación de la eficiencia energética de los edificios y se sancionará de acuerdo con lo dispuesto en las normas de rango legal que resulten de aplicación”. Este punto resulta complejo, dado que no se especifica cuáles son las normas legales concretas. No obstante, en el mismo artículo, se menciona la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios, que en su título IV, capítulo II, artículos 49-52, establece una serie de infracciones y sanciones económicas. Si nos atenemos a multas relativas a la materia de las certificaciones propiamente dicha, el Partido Popular ha presentado enmiendas al proyecto de la Ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbanas, pendiente de aprobación, relacionadas directamente con los certificados. En dichas enmiendas, se clasifican las infracciones en tres tipos: leves (de 300 a 600 euros), graves (de 601 a 1.000 euros) y muy graves (de 1.001 a 6.000 euros). Entre las leves está publicitar la venta o alquiler de una vivienda sin certificado o expedir certificados sin la información mínima. Forman parte de las graves no cumplir con la metodología de cálculo establecida o no acudir al órgano competente para registrarlo. Por último, falsear un certificado se considera muy grave.

 

¿Cuál es el objetivo de la certificación energética?

A través del certificado es posible conocer el estado del parque de viviendas actual en materia energética. Es una información muy valiosa porque facilita la puesta en marcha de políticas encaminadas a mejorar la eficiencia de los edificios. Para el responsable de costearlo, la opinión más extendida es que este certificado debería ser voluntario, no obligatorio. Hay quien lo ve como un gasto accesorio al que hay que hacer frente en un momento económico delicado, mientras que otros lo ven como una oportunidad magnífica para descubrir por dónde pierde energía su vivienda y qué se puede hacer para ahorrar en la factura.

 

¿Es obligatorio disponer de un certificado energética para anunciar un inmueble?

En el artículo 12.2 del Real Decreto pone que “la etiqueta se incluirá en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del edificio o unidad del edificio”, dejando clara la exigencia de contar con un certificado para anunciar un inmueble, ya sea en el escaparate de una agencia o en un portal inmobiliario. Dado que el régimen sancionador todavía está en trámite y muchas regiones aún no cuentan con un registro oficial o un equipo de inspectores, es muy posible que no se sancione desde el mismísimo 1 de junio. No obstante, una vez pasado un periodo de transición, la posesión del certificado será imprescindible, no solo para publicitar un inmueble, sino para firmar las escrituras de la venta o el contrato de alquiler, puesto que el nuevo propietario o inquilino puede denunciar al vendedor o casero por carecer de certificado. 

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TITULAR DE LA AGENCIA

 

Juan Carlos Covisa Rubiños

  • Asesor Inmobiliario.

  • Perito Judicial Inmobiliario. Perteneciente a la Asociación Profesional Colegial de Peritos Judiciales del Reino de España (ASPEJURE) con el nº 135.

  • Agente de Seguros Allianz.

  • Administrador de Fincas.